Gran parte de la vida de las personas se concentran en dos ambitos: el trabajo y la familia .Tratar de desenvolvernos adecuadamente, cuidando el equilibrio entre ambos , resulta siempre compleja y dificil de lograr , lo que afecta a quienes mas nos importan : nuestros hijos.
La solución`para preservar armonía en el hogar no es una sola ni la misma para todos. Los padres deven dialogar y descubrir la mejor solución para su armonía familiar, sin olvidar, precisamente, que son padres.
Además, deven tener en claro el sentido que quieren dar a sus propias vidas solo así podran recorrer un itinerario vital fructifero, sereno y alegre.
HPoema Bebiendo Solo A La Luz De La Luna de Poetas chinos
Si el Cielo no tuviera amor por el vino,
no habría una Estrella del Vino en el cielo.
Si la Tierra no tuviera amor por el vino,
no habría una ciudad llamada Fuentes de Vino.
Como el Cielo y la Tierra aman el vino,
puedo amar el vino sin avergonzar al Cielo.
Dicen que el vino claro es un santo,
el vino espeso sigue el camino (Tao) del sabio.
He bebido profundamente de santo y de sabio,
¿qué necesidad entonces de estudiar los espíritus y los inmortales?
Con tres copas penetro el Gran Tao,
tomo todo un jarro, y el mundo y yo somos uno.
Tales cosas como las que he soñado en vino,
nunca les serán contadas a los sobrios.
* *
Poema Cuando Era Oscuro de Poetas chinos
Cuando era oscuro, llegué a la aldea de Shih-hao,
tarde en la noche llegó un oficial a reclutar hombres.
El viejo de la casa se trepó a la pared y huyó,
la vieja abrió la puerta.
¡Cómo explotaba en furia el oficial enojado!
¡Qué amargamente lloraba la mujer! Escuché lo que la mujer decía:
“Tenía tres hijos para la defensa de la ciudad de Yeh.
Sólo uno de los tres me envió una carta,
A los otros dos chicos los mataron en batalla.
El único que queda puede no vivir mucho, Los muertos se van para siempre.
No hay más hombres en la casa,
Excepto mi nieto que todavía toma el pecho.
Es por él que su madre se queda con nosotros,
Sin embargo, no tiene una pollera entera para salir.
Aunque soy vieja y no tengo fuerzas,
Déjeme ir con usted, oficial.
Para responder a un llamado urgente de Ho-Yang,
Por lo menos puedo cocinar para los soldados”.
Más tarde la conversación se detuvo,
Lo que oí fue algo como llanto.
Al amanecer salí para proseguir mi viaje,
Sólo pude decirle “Adiós” al viejo.
La Montaña Tong de Poetas chinos
Arreo la alegría de la montaña Tong,
mil años, no tengo pensamientos de irme.
Continúo danzando, hago olas con mis mangas,
barren por completo la Montaña de los Cinco Pinos.
* *
viernes, 24 de septiembre de 2010
HAIKU A LA MUERTE.

Que la muerte es parte ineludible de la vida es un hecho cierto. Que dicha evidencia se enfrenta de muy diferente manera según la cultura a la que se pertenezca, también lo es. ¿Nos imaginamos a nosotros –los occidentales- escribiendo nuestro poema a la muerte? Hoy por hoy, en una comunidad donde la muerte sigue siendo un tabú, parece algo muy lejano el que este supuesto se pueda convertir en una realidad. En Japón, sin embargo, el escribir un poema a la propia muerte es una tradición secular: ...la cultura japonesa es probablemente la única del mundo en que ha arraigado y se ha extendido la costumbre de redactar, además de la última voluntad, un “poema de despedida de la vida”. [...] Muchos japoneses se preparan para morir en cuanto sienten su hora cerca. Hacen testamento para repartir sus propiedades y recuerdos personales entre sus familiares y amigos. Estas disposiciones se toman casi siempre en un ambiente de serenidad, e incluso se espera el viaje al otro mundo con cierto agrado. Los preparativos no solo demuestran una actitud realista ante los hechos, sino que aportan sosiego a los moribundos, permitiéndoles poner en orden sus asuntos espirituales y pedir perdón por sus faltas. Desdramatizar la muerte, introducirla dentro de la propia vida y sacarle el mayor partido... ¡cuánto camino nos queda aún por recorrer!
Yoel Hoffman ha dividido su obra en tres partes:
En la primera se estudia la tradición del poema a la muerte según las diferentes maneras de encararla que se han sucedido a lo largo del tiempo en la cultura japonesa. Inicialmente, los poemas a la muerte adoptaron la forma llamada tanka y fueron escritos sobre todo por monjes y sacerdotes budistas, samuráis y estudiosos de la literatura china. No fue hasta el siglo XVI cuando japoneses de todas las clases sociales comienzan a redactar sus poemas a la muerte en forma de haiku, costumbre que se generalizó en el periodo Meiji (1868-1912). ¿Cuál es la diferencia entre un tanka y un haiku? Casi todos los tankas contienen dos imágenes poéticas. La primera se inspira en la naturaleza; la segunda, que puede preceder, seguir o fundirse con la primera, es una especie de complemento meditativo de ésta. El haiku, por su parte, es una forma poética más breve que el tanka y se rige por tres principios: describe un solo estado o acontecimiento; se escribe en presente; y se refiere a imágenes que guardan relación con alguna de las cuatro estaciones.
En la segunda y en la tercera parte del libro se recogen, respectivamente, los poemas a la muerte escritos por 45 monjes budistas zen y por 325 poetas de haiku, abarcando un periodo de casi 700 años (1256-1935). La mayoría de los versos van acompañados, además, por un comentario de Hoffman en el que explica el significado de determinadas imágenes poéticas así como la circunstancia en la que falleció el autor del poema.
ANEXO I: ALGUNOS POEMAS JAPONESES A LA MUERTE
Escrito por Kaso Sodon
Una gota de agua se hiela al instante:
Mis setenta y siete años.
Todo cambia de golpe.
Mana agua del fuego.
Escrito por Sengai Gibon
Quien viene sólo sabe que viene.
Quien se va sólo conoce su final.
Para salvarse del abismo
¿Por qué sujetarse al precipicio?
Las nubes bajas
Nunca saben adónde las llevará la brisa.
Escrito por Banzan
Adiós.
Paso como todas las cosas:
rocío sobre la hierba.
Escrito por Basho
De viaje, enfermo:
mi sueño vaga
por lo eriales.
Escrito por Chine
Se enciende
tan tenuemente como se apaga:
una luciérnaga.
Escrito por Fusen
Hoy, pues, es el día
en que el muñeco de nieve que se derrite
es un hombre.
Escrito por Gaki
Sólo un punto
brilla en la oscuridad:
mi nariz mocosa.
Escrito por Gitoku
Cielo claro.
Por el camino por el que vine
vuelvo.
Escrito por Goshu
Asqueado
del mundo, me retiro
a la mosquitera.
Escrito por Seiju
Venas de agua
sombrean los arrozales con distintos
matices de verde.
ANEXO II: EN LA TIERRA, DESPUÉS DE LA MUERTE
Este 1 de noviembre, por primera vez en mis 45 años, acudí con mi tía al cementerio a visitar la tumba donde reposan sus padres y los míos. En Japón, igualmente, existen unas fechas señaladas para recordar a los que fallecieron. Así lo cuenta Lafcadio Hearn1:
Del 13 al 15 de julio se celebra la Fiesta de los Muertos, el Bommatsuri o Bonku, llamado por algunos europeos Fiesta de los Faroles. [...] A primeras horas de la mañana del día 13, se extienden sobre todos los altares budistas esteras nuevas de la más pura paja de arroz tejidas especialmente para la festividad [...] Los altares de los templos y casas también se decoran con hermosos adornos de papel de colores, y con flores y brotes de ciertas plantas ahuecadas [...] Entonces se coloca sobre el altar una mesita lacada –llamada zen- como las que se utilizan habitualmente en Japón para servir la comida, y sobre ella se ponen las ofrendas. [...] En la tercera y última noche [...] todo cuanto pueden hacer los vivos para complacer a los muertos se ha hecho; el tiempo asignado por los poderes de los mundos invisibles a los espectrales visitantes ha terminado, y sus amigos deben hacerlos regresar.
Todo está listo para ellos. En cada hogar pequeñas barcas de paja de cebada prietamente tejida han sido abastecidas de comida selecta, de pequeños faroles y de mensajes escritos de fe y amor. Rara vez tienen estas barcas más de dos pies de longitud; los muertos, sin embargo, necesitan poco espacio. Y las frágiles embarcaciones se botan en el canal, el lago, el mar o el río, cada cual con su farol en miniatura brillando en la proa e incienso humeando en la popa. Y si la noche es buena, su travesía es larga. Por arroyos, ríos y canales, las flotas espectrales avanzan con su pálida luz hacia el mar; y hasta el horizonte, el mar todo centellea con las luces de los muertos, y el viento marino trae la fragancia de su incienso.
lunes, 20 de septiembre de 2010
Dedos delatores
--------------------------------------------------------------------------------
Mo Mo
Por la noche extiendo
los resplandecientes dedos de las manos, que apuntan
en dirección de las rosas, mi cabeza se inclina
en silencio
a lo floreciente, a lo marchito,
y estos tersos dedos apuntan
en dirección de las olas, mi cabeza se inclina en silencio
a la calma
de los dedos helados que apuntan
en dirección del risco, mi cabeza se inclina en silencio
a quienes permanecen
Me deslizo dentro de los guijarros del manantial
Mi pelo ha crecido como trigo, pero no puede cosecharse.
En las noches extiendo
los dedos callosos de las manos, que apuntan
en dirección del lenguaje, mi cabeza se inclina en silencio
a los delgados dedos que hablan,
que escuchan, que apuntan
en dirección de un milagro, mi cabeza se inclina en silencio
a los existentes, no existentes
dedos torcidos que apuntan
en dirección de un sueño, mi cabeza se inclina en silencio
sobre hermosas escenas y pesadillas
En las noches, sueño que me arrojan a un matadero
La Muerte no es un secreto sino un atisbo
El alba ha llegado, los dedos todavÃa apuntan
en dirección de un canto
que alguna vez canté, pero ahora he perdido mi voz
El sol se ha elevado, los dedos firmes apuntan
en dirección de mi Madre
Ahà nacÃ, pero ahora la deriva me empuja cada vez
más lejos
El sol me ciega, los dedos temblorosos
apuntan en dirección de una ciudad
que celebra mi propio funeral
como si se tratara de un tÃtere
que no da muestras de vida a menos que una mano tire
de sus hilos
Mi rostro está manchado de lágrimas, no puedo ver
adónde apunta el último dedo
Si apunta hacia mi imaginación
entonces es la dirección del tiempo
que también es tu dirección
Después que alguien dijera que el agua corrÃa muy rápido
llegaste a provocar un torbellino
para ahogarme, para estrangularme
y luego, de pronto, apuntaste con tu dedo
en dirección del vacÃo
(1998)
Mo Mo
Por la noche extiendo
los resplandecientes dedos de las manos, que apuntan
en dirección de las rosas, mi cabeza se inclina
en silencio
a lo floreciente, a lo marchito,
y estos tersos dedos apuntan
en dirección de las olas, mi cabeza se inclina en silencio
a la calma
de los dedos helados que apuntan
en dirección del risco, mi cabeza se inclina en silencio
a quienes permanecen
Me deslizo dentro de los guijarros del manantial
Mi pelo ha crecido como trigo, pero no puede cosecharse.
En las noches extiendo
los dedos callosos de las manos, que apuntan
en dirección del lenguaje, mi cabeza se inclina en silencio
a los delgados dedos que hablan,
que escuchan, que apuntan
en dirección de un milagro, mi cabeza se inclina en silencio
a los existentes, no existentes
dedos torcidos que apuntan
en dirección de un sueño, mi cabeza se inclina en silencio
sobre hermosas escenas y pesadillas
En las noches, sueño que me arrojan a un matadero
La Muerte no es un secreto sino un atisbo
El alba ha llegado, los dedos todavÃa apuntan
en dirección de un canto
que alguna vez canté, pero ahora he perdido mi voz
El sol se ha elevado, los dedos firmes apuntan
en dirección de mi Madre
Ahà nacÃ, pero ahora la deriva me empuja cada vez
más lejos
El sol me ciega, los dedos temblorosos
apuntan en dirección de una ciudad
que celebra mi propio funeral
como si se tratara de un tÃtere
que no da muestras de vida a menos que una mano tire
de sus hilos
Mi rostro está manchado de lágrimas, no puedo ver
adónde apunta el último dedo
Si apunta hacia mi imaginación
entonces es la dirección del tiempo
que también es tu dirección
Después que alguien dijera que el agua corrÃa muy rápido
llegaste a provocar un torbellino
para ahogarme, para estrangularme
y luego, de pronto, apuntaste con tu dedo
en dirección del vacÃo
(1998)
La lÃnea de producción

Shu Ting
Noche tras noche,
la lÃnea de producción del tiempo.
Luego del trabajo,
nos acercamos a casa
cuando las estrellas se reúnen para cruzar el cielo.
Por encima de una lÃnea de árboles jóvenes.
Las estrellas deben estar exhaustas
luego de milenios
y sin cambios en su itinerario,
y la plenitud, el color,
de los árboles anémicos
maltrechos por el humo de la hulla.
(1994)
--------------------------------------------------------------------------------
Poemas sobre mi morada en el òltimo Pico III
Zhao Yi (1727-1814)
Un visitante acudió a mi puerta
para ofrecerme dinero por un texto.
Me pidió escribir la inscripción de una lápida
e insistió en que la hiciera encomiosa:
en la vida polÃtica, todo un Gong Sui o un Huang Ba;
en la erudición, un Zheng o un Zhu Xi.
Creà que serÃa algo divertido,
asà que me ajusté a sus requerimientos.
Confeccioné una pieza llena de frases bonitas,
¡y he aquà a un genuino caballero!
Cotejé mi escrito con lo que él realmente habÃa hecho,
y no valÃa ni una onza de las diez libras que me
habÃa pagado.
Supongo que mi escrito será recordado:
¿quién podrá decir si el hombre era un tonto o un sabio?
Y tal vez me citen como prueba,
para que mi escrito se transcriba en los anales
históricos.
Ahora comprendo que en las historias de los antiguos
la mayor parte es pura vanagloria.
Un visitante acudió a mi puerta
para ofrecerme dinero por un texto.
Me pidió escribir la inscripción de una lápida
e insistió en que la hiciera encomiosa:
en la vida polÃtica, todo un Gong Sui o un Huang Ba;
en la erudición, un Zheng o un Zhu Xi.
Creà que serÃa algo divertido,
asà que me ajusté a sus requerimientos.
Confeccioné una pieza llena de frases bonitas,
¡y he aquà a un genuino caballero!
Cotejé mi escrito con lo que él realmente habÃa hecho,
y no valÃa ni una onza de las diez libras que me
habÃa pagado.
Supongo que mi escrito será recordado:
¿quién podrá decir si el hombre era un tonto o un sabio?
Y tal vez me citen como prueba,
para que mi escrito se transcriba en los anales
históricos.
Ahora comprendo que en las historias de los antiguos
la mayor parte es pura vanagloria.
Pensamiento de otoño
Ma Tche-yuan
(mediados del siglo XIII)
Lianas resecas sobre el viejo árbol, cuervos
de la noche,
Minúsculo puente sobre el torrente, una casa.
Camino antiguo, viento del oeste, caballo enjuto,
Sol que cae al poniente:
Y, en el borde del mundo, un hombre con el corazón
herido.
(mediados del siglo XIII)
Lianas resecas sobre el viejo árbol, cuervos
de la noche,
Minúsculo puente sobre el torrente, una casa.
Camino antiguo, viento del oeste, caballo enjuto,
Sol que cae al poniente:
Y, en el borde del mundo, un hombre con el corazón
herido.
Nocturno en barca

Sou Che (1037-1101)
Una brisa susurra, ligera, entre los juncos;
Abro la puerta: una lluvia de luna inunda el lago.
Los barqueros y los pájaros de las aguas sueñan
juntos;
Los grandes peces huyen como rápidas raposas.
En esta noche profunda cuando los hombres y las cosas
se ignoran,
Sólo mi cuerpo y mi sombra se divierten juntos.
El oleaje nocturno dibuja versos de arenas en
las orillas;
La luna que cae cuelga de los sauces como
una araña suspendida.
En esta vida de paso agitado, en medio del tráfago
del mundo,
Una imagen etérea pasa a veces delante de nuestros
ojos, pero ¡cuán fugitiva!
El canto repentino del gallo, el sonido lejano de una
campana:
los pájaros se dispersan.
Oigo los tambores de los pescadores que pactan
el regreso.
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